viernes, 3 de abril de 2020

“La Bailarina” de Tastil

Tastil es un sitio arqueológico ubicado a 100 km al Oeste de la ciudad de Salta, se emplaza a unos 3.000 metros de altura y es uno de los lugares arqueológicos más emblemáticos de la provincia de Salta. Desde 2014 es Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) formando parte del Qhapaq Ñan-Sistema Vial Andino.

En los alrededores del sitio existen numerosos sectores con manifestaciones de Arte Rupestre, concretamente miles de rocas con grabados, sin embargo, sólo uno de ellos es conocido y se trata de “La Bailarina”, sobre la cual hablaremos ahora.


En el invierno de 1967 el arqueólogo Rodolfo Raffino realizaba un relevamiento integral del arte rupestre en Tastil, esta tarea formaba parte de un proyecto de investigación de la Universidad Nacional de La Plata liderado por el Dr. Eduardo Cigliano, donde numerosos investigadores de diferentes disciplinas participaban. Era la primera vez que se trabajaba e intervenía arqueológicamente el sitio que había sido dado a conocer por el sueco Eric Boman en 1905.
El entonces veinteañero Raffino recorrió e investigó las diferentes áreas de petroglifos, destacando el sector de “Abra Romero” como uno de los más importantes. En este lugar, ubicado unos 2 Km al Sur del pueblo de Tastil, identifica cuatro sectores: 1) la Bailarina, 2) los Danzantes, 3) el Cerrito y 4) Boman, aludiendo que el sector de “La Bailarina” es el más prolífero tanto en cantidad de rocas como variedad de diseños, habiendo identificado unos 90 bloques grabados.
Respecto a “La Bailarina” el Dr. Raffino la describió así:

“El grabado nos muestra un personaje, presumiblemente femenino. Es el único que aparece en una roca de 0,70 por 0,80 mts. y algo alejado de los demás petroglifos de este sector. Ha sido denominado por nosotros "La Bailarina", creemos se trata precisamente de una mujer en actitud danzante. Su creador, por medio de simples trazos, ha logrado una magnífica realización; ambas manos están rodeando la cintura. El cuerpo, a pesar de la simpleza está muy bien elaborado mediante un punteado lleno, prolongándose con el cuello y la cabeza. Por debajo de la cintura resalta un adorno - quizás se trate de un vestido o tal vez un escudo- decorado geométricamente en su interior. La figura reviste una exquisita plasticidad, su tamaño es de 14 cms., a su lado, aparece un caprichoso grabado, posiblemente se trate de un signo.” (Raffino, 1967:57)

Petroglifo de “La Bailarina” en su lugar original en el “Abra Romero” en Tastil. Fotografía de Raffino 1967.


En los primeros años de la década de 1970 se culmina el proyecto de investigación del Dr. Eduardo Cigliano y, por la particular belleza del petroglifo deciden trasladarlo a la ciudad de Salta, el cual formó parte del recién creado “Museo de Antropología de Salta” y allí estuvo exhibido en la “Sala Tastil” durante casi cuarenta años.
Uno de los habitantes de Santa Rosa de Tastil que participó en la extracción y traslado del petroglifo fue Policarpo “Cuchi” Barboza, quien recuerda y comenta el acontecimiento: “nos costó mucho bajar de los cerros en una carretilla esa roca grande”.

Restitución del petroglifo a Tastil
Hoy no se estila mover los bloques de arte rupestre de su lugar de origen, pues, como todo elemento arqueológico, sólo puede ser bien comprendido e investigado en su propio contexto, pero hace cincuenta año esto era una práctica bastante común. Cuando comenzamos a trabajar en el proyecto Qhapaq Ñan junto a las comunidades, éstas nos reclamaban permanentemente la restitución de “La Bailarina”.

Petroglifo de “La Bailarina” en la actualidad en el Museo de Sitio Tastil.

En diciembre de 2012 se inauguraron las ampliaciones realizadas en el Museo de Sitio Tastil, cuya tarea investigativa y museográfica fue llevada a cabo por la arqueóloga Silvia Soria, la conservadora Gabriela Doña (Directora del Departamento de Conservación de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural), la arquitecta María Emilia Zorrilla y un equipo de colaboradores (véase Soria et al 2019). Por otra parte, una serie de gestiones realizadas por Silvia Soria permitieron atender a los reclamos comunitarios haciendo posible la restitución de  “La Bailarina”, que finalmente regresó a Tastil y, desde entonces, forma parte del renovado museo en una sala compartida con Qhapaq Ñan, donde se brinda información de todo el sitio que forma parte de la selecta Lista del Patrimonio Mundial de UNESCO.


 Petroglifo de “La Bailarina” en su lugar actual en el Museo de Sitio Tastil.

Sala de “La Bailarina” y “Qhapaq Ñan” en el Museo de Sitio Tastil.

La inauguración de la ampliación del Museo de Sitio Tastil no sólo devolvió a la Bailarina, sino que permitió que seis habitantes del lugar sean empleados por el estado para poder atender el museo y el sitio arqueológico.

Personal del Museo de Sitio Tastil: Marcela Salazar, Elsa Zerpa, Epifania Salazar, Antonio Cari, Juan Salazar y Alberto Olmos

Por: Christian Vitry

Fuente citada:

Qhapaq Ñan inicia un relevamiento de arte rupestre en Tastil

  El sitio arqueológico de Tastil, además de ser uno de los poblados urbanos prehispánicos más grandes del país, posee también en sus zonas ...